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Separar el profesional de la gestión de la clínica

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Separar el profesional de la gestión de la clínica

El dentista, comúnmente, hace confusión en ser o tener un negocio. Durante las consultas, hay necesidades de acciones, tales como ofrecer un nuevo servicio en la clínica, hacer alianza estratégica con otro mercado de negocios que tiene el mismo objetivo, mantener reuniones con los empleados, etc. Por lo general, nuestros clientes (dentistas empresarios) ponen se completamente a la frente de estas operaciones, pero terminan abandonándolas por la falta de tiempo.

El razonamiento natural es simple: si mi negocio me necesita algo que lo hago Yo; en otras palabras, Yo soy mi negocio. Este es un error clásico de cualquier profesional de servicios de proveedores, médicos, abogados, arquitectos y dentistas piensan muy parecidos y este pensamiento se deriva de la formación mecanicista, en la que él es la herramienta de producción y fue capacitado para prestar el servicio.

Sin embargo, con la evolución de la oficina para el formato de la clínica, varias tareas acaban por incorporarse a la vida cotidiana, por lo que es prácticamente imposible ejecutar todas ellas por una sola persona.
Como no es una organización operativa de debilidad por parte del profesional, junto con la falta de metodologías de gestión de personas, ambos terminan sucediendo: o se toma y no por falta de tiempo, o la demanda de alguien y se estresan porque la tarea no es cumplido satisfactoriamente, ya que no había entrenamiento y un control adecuado.

Para que esto no suceda, es necesario que el profesional entienda que el negocio debe ser gestionado. Él debe dirigir y gestionar las acciones mucho más que hacer personalmente y, por lo tanto, necesita conocer las metodologías de funcionamiento y gestión de personas.

Una estrategia corta sería:
Coloque en una hoja de cálculo de todas las acciones necesarias para el negocio;
En reunión colectiva, organizar la prioridad de las tareas;
Elegir el responsable de cada tarea;
Asegúrese de que la persona responsable sepa lo que hacer;
Determinar tiempo para las acciones;
Hacer reuniones semanales rápidas para monitorear.

Esta secuencia, simple y corta, de una organización laboral ya será de gran valor para las acciones administrativas y estratégicas.

Fuente: Lenzi, Ricardo. Sitio INPN, Publicado: 08/13/2015. Consultado: 08/14/2015. Disponible: goo.gl/EGdJLW